La iglesia católica colombiana y especialmente del Magdalena está de
luto por el sensible fallecimiento de monseñor Jaime Enrique Duque
Correa, Obispo de la Diócesis de El Banco, ocurrida el domingo por la
noche, en su natal Medellín. El sacerdote dejó de existir, rodeado de
sus familiares y amigos cercanos, a consecuencia de una penosa
enfermedad que lo mantuvo en cama varios meses.
Había pedido que
cuando falleciera, fuese cremado y sus cenizas expuestas en la Catedral
Nuestra Señora de La Candelaria, del ribereño Municipio.
Duque
Correa era, desde el 25 de marzo del 2006, el representante de la fe
católica en El Banco y otras regiones del sur de Magdalena y Cesar.
Dicha Diócesis fue erigida el 17 de enero de 2006 con la bula Pontificia
del entonces Papa Benedicto XVI.
Recordado
En El Banco sus habitantes recuerdan, como si fuera hoy, la llegada
de su Obispo. Fue el 24 de marzo del 2006 en medio de una caravana
multicolor y festiva que lo esperó en un punto intermedio de la
carretera que conduce a Chimichagua. Fue recibido por el entonces
gobernador Trino Luna Correa y el alcalde de El Banco –para la época -
Matías Oliveros.
Al siguiente día asumió en un acto solemne
realizado en la Catedral, en donde bailarines de cumbia le dieron como
regalo - a nombre de todos los habitantes - la réplica de una piragua.
El clérigo les dijo a los banqueños que llegaba para “hacer la voluntad del Señor”.
“Aquí
estoy, para que además del melódico rugir de la hermosa cumbia que
arranca con sus remos doce bogas de piel color majagua en las noches
tachonadas de luz y leyenda, escuchemos en todo momento al Señor y a los
que vamos en la barca de la Iglesia, que no es la piragua con el
temible Pedro Albundia, sino la de Simón Pedro, el pescador de Galilea”,
anotó el Obispo.
Quién era
Duque Correa había nacido en la capital de Antioquia el 4 de abril de
1943 y cursó sus estudios de primaria en el Colegio de la Universidad
Pontificia Bolivariana y los de secundaria en el Seminario Menor de los
Padres Javerianos en Yarumal.
Hizo su profesión perpetua en el
Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal el 5 de noviembre de 1966 y
recibió la ordenación presbiteral, de manos de Su Excelencia, Monseñor
Antonio José Jaramillo Tobón, el 2 de julio de 1967
Lamentan fallecimiento
Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, arzobispo de Barranquilla; su
Obispo Auxiliar, monseñor Víctor Tamayo Betancourt, y el Presbiterio de
Barranquilla, lamentan el fallecimiento del Excelentísimo Monseñor Jaime
Duque y presentan sentidas condolencias a sus familiares y a toda la
comunidad cercana al afecto.
Por Agustín Iguarán G
A la llegada de los españoles, la región
que ocupa El Banco estaba poblada por los indios Chimilas. En febrero
de 1747 el español José Fernando de Mier y Guerra, reorganizó la
población y le dio el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria de El
Banco. Fue erigido municipio por la ley 182 de 1871 del Estado Soberano
del Magdalena. En 1536 cuando Gonzalo Jiménez de Quezada pasó por el Río
Magdalena hacia arriba para explorar el interior del país, fundó un
poblado al que llamó Barbudo porque encontró según él, una curiosidad
genética: Que los aborígenes del lugar lucían una larga y abundante
barba poblada. En 1541, Melchor de Valdez integrante de la expedición de
Jiménez de Quesada a su regreso para Santa Marta, vio que el poblado 5
años antes había sido destruido por los aborígenes; fundó sobre los
restos a Santiago de Sompayón, porque sompayón era el vocablo que más se
acercaba a la pronunciación que los aborígenes designaban para decir
Indio Barbudo, algo así como sospecha, que para los españoles fue más
fácil pronunciar y quedó Sompayón. Este último asentamiento también
desaparece por los constantes ataques de los aborígenes que tornaron
inseguro el lugar.
En 1544, Lorenzo Martín funda otro poblado con el nombre de Tamalameque, para recordar el cacique de ese nombre. Posteriormente el poblado fue trasladado seis leguas más arriba del magdalena y los restos de Santiago de Sompayón que se habían asentado en tierras del cacique Tamalaguataca, en el lugar donde hoy en día se encuentra el corregimiento de Belén. El poblado nuevamente siguió llamándose Santiago de Sompayón con una población de 40 vecinos y 6 indígenas. Imagen milagrosa de La Candelaria, Patrona de El Banco (Magdalena) Noche de luna llena en el muelle de El Banco En 1680, José Domingo Ortiz negro liberto de las minas de Loba, bautiza el poblado existente en la confluencia del Cesar y el Magdalena con el nombre de El Banco. Ésta es la única fundación que reconocemos y por eso festejamos el tricentenario en 1.980.
También por eso una calle de nuestro pueblo lleva el nombre de José Domingo Ortiz, hoy calle 5ª. En 1747, El gobierno de Santa Marta envía a José Fernando de Mier y Guerra para que renombrara o rebautizara el poblado con el pomposo nombre de NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA DE EL BANCO. Cuando Mier y Guerra llegó a El Banco, ya existía un poblado de negros libertos que, desde 1680, adoraban la imagen de la Virgen de la Candelaria, la Patrona del pueblo. En este nombre se enlazan la leyenda religiosa, fantástica e histórica, pero resulta extremadamente largo y logra compendiar el sacrificio y trabajo de negros, indios y mestizos por la supervivencia. Frente a la Catedral está el monumento que conmemora la cruenta batalla fluvial de La Humareda, el 17 de Junio de 1885. La cual, fue crucial en la caída del régimen federal de la Constitución de 1863 y favoreció la Carta del 86. Allí las tropas rebeldes derrotaron a las del gobierno, pero a un costo material y humano tan alto que les resultó imposible continuar operando. A esos hechos, se refirió el poeta bogotano José María Vargas Vila, veterano de La Humareda y ante la tumba de los héroes de la Humareda dejo escrito unas sentidas frases que siguen vigentes: "El Banco, puerto inmortal, tú guardas las cenizas del más tremendo incendio, los despojos de la más recia borrasca. Tú eres para la patria un altar de recuerdos y de gloria y de enseñanzas sublimes.
A ti vendrán las generaciones futuras, para retemplar el patriotismo y cuando quieran aprender que: Sólo se es esclavo si se quiere y si falta valor para morir." Monumento a los héroes de la batalla de la Humareda Unos años después de esta batalla, en 1904, un incendio destruyó casi la mitad de las viviendas. Eran los preparativos de las fiestas patronales de Nuestra Señora de la Candelaria, que apenas se reiniciaban después de la guerra de los Mil Días. Cuenta la historia que en medio del sopor del mediodía, y mientras la población dormía la siesta, un gallinazo (o golero, en lenguaje costeño) se robó un bagre en la casa de esquina de la calle 5 con carrera 4, diagonal al parque, la encargada de lavar los platos de las casa del Señor Rueda para espantar al animal se le ocurrió arrojarle un tizón que, al caer sobre el techo de paja, dio inicio a la conflagración. Allí se inició el más grande incendio que haya soportado El Banco: 30 casas fueron consumidas por las llamas. El pueblo tendría entonces unas 90 a 100 casas. Esa noche, la mayoría de esas personas durmieron en la calle.
En 1544, Lorenzo Martín funda otro poblado con el nombre de Tamalameque, para recordar el cacique de ese nombre. Posteriormente el poblado fue trasladado seis leguas más arriba del magdalena y los restos de Santiago de Sompayón que se habían asentado en tierras del cacique Tamalaguataca, en el lugar donde hoy en día se encuentra el corregimiento de Belén. El poblado nuevamente siguió llamándose Santiago de Sompayón con una población de 40 vecinos y 6 indígenas. Imagen milagrosa de La Candelaria, Patrona de El Banco (Magdalena) Noche de luna llena en el muelle de El Banco En 1680, José Domingo Ortiz negro liberto de las minas de Loba, bautiza el poblado existente en la confluencia del Cesar y el Magdalena con el nombre de El Banco. Ésta es la única fundación que reconocemos y por eso festejamos el tricentenario en 1.980.
También por eso una calle de nuestro pueblo lleva el nombre de José Domingo Ortiz, hoy calle 5ª. En 1747, El gobierno de Santa Marta envía a José Fernando de Mier y Guerra para que renombrara o rebautizara el poblado con el pomposo nombre de NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA DE EL BANCO. Cuando Mier y Guerra llegó a El Banco, ya existía un poblado de negros libertos que, desde 1680, adoraban la imagen de la Virgen de la Candelaria, la Patrona del pueblo. En este nombre se enlazan la leyenda religiosa, fantástica e histórica, pero resulta extremadamente largo y logra compendiar el sacrificio y trabajo de negros, indios y mestizos por la supervivencia. Frente a la Catedral está el monumento que conmemora la cruenta batalla fluvial de La Humareda, el 17 de Junio de 1885. La cual, fue crucial en la caída del régimen federal de la Constitución de 1863 y favoreció la Carta del 86. Allí las tropas rebeldes derrotaron a las del gobierno, pero a un costo material y humano tan alto que les resultó imposible continuar operando. A esos hechos, se refirió el poeta bogotano José María Vargas Vila, veterano de La Humareda y ante la tumba de los héroes de la Humareda dejo escrito unas sentidas frases que siguen vigentes: "El Banco, puerto inmortal, tú guardas las cenizas del más tremendo incendio, los despojos de la más recia borrasca. Tú eres para la patria un altar de recuerdos y de gloria y de enseñanzas sublimes.
A ti vendrán las generaciones futuras, para retemplar el patriotismo y cuando quieran aprender que: Sólo se es esclavo si se quiere y si falta valor para morir." Monumento a los héroes de la batalla de la Humareda Unos años después de esta batalla, en 1904, un incendio destruyó casi la mitad de las viviendas. Eran los preparativos de las fiestas patronales de Nuestra Señora de la Candelaria, que apenas se reiniciaban después de la guerra de los Mil Días. Cuenta la historia que en medio del sopor del mediodía, y mientras la población dormía la siesta, un gallinazo (o golero, en lenguaje costeño) se robó un bagre en la casa de esquina de la calle 5 con carrera 4, diagonal al parque, la encargada de lavar los platos de las casa del Señor Rueda para espantar al animal se le ocurrió arrojarle un tizón que, al caer sobre el techo de paja, dio inicio a la conflagración. Allí se inició el más grande incendio que haya soportado El Banco: 30 casas fueron consumidas por las llamas. El pueblo tendría entonces unas 90 a 100 casas. Esa noche, la mayoría de esas personas durmieron en la calle.
Fiestas:
2 DE Febrero: Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria
3 de Febrero: Fiesta de San Blas
Febrero: Carnavales
19 de Marzo: Fiesta de San José
Abril: Semana Santa
28 de Junio: Festival Nacional de la Cumbia
14 al 16 de Julio: Feria Ganadera
16 de Julio: Fiesta de la Virgen del Carmen
3 de Agosto: Fiesta de Santa Rosa de Lima
21 de Agosto: San Joaquín
8 de Diciembre: Inmaculada Concepción
2 DE Febrero: Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria
3 de Febrero: Fiesta de San Blas
Febrero: Carnavales
19 de Marzo: Fiesta de San José
Abril: Semana Santa
28 de Junio: Festival Nacional de la Cumbia
14 al 16 de Julio: Feria Ganadera
16 de Julio: Fiesta de la Virgen del Carmen
3 de Agosto: Fiesta de Santa Rosa de Lima
21 de Agosto: San Joaquín
8 de Diciembre: Inmaculada Concepción






